martes, 31 de julio de 2012

Esa patraña de ser feliz

Publicado por siluetas en 0:05

Todos lo hemos visto.



Todos nos hemos enamorado del paisaje, todos los mallorquines hemos hinchado pecho con eso de “pues yo vivo en este paraíso y tal”. Pero a mí, más que con el topicazo de imágenes, me ha quedado la frasecita que acompañaba el elogio fúnebre de una isla que los autóctonos sabemos que en realidad no existe: “Cuando amas lo que tienes, tienes todo lo que quieres”.

Cuidado, que no dice “cuando-tienes-todo-lo-que-has-deseado-en-la-vida”, o “cuando-tienes-todo-lo-que-crees-que-te-mereces”. No. La subordinada condicional solo pone como condición “cuando amas lo que tienes”, sin especificar si eso que tienes es suficiente, justo, bonito o lo que soñaste cuando eras pequeña. Sin incluir todo aquello que nos vendieron cuando decidimos portarnos bien, ser buenos hijos, buenos estudiantes, buenos ciudadanos.

Ese es el problema de mucha gente, entre los que me incluyo: que dejamos aparcado eso de amar lo que tenemos porque consideramos que no es lo que nos prometieron las películas Disney.

¿Y sabéis cuál es el problema? Que todavía no hemos aceptado que la vida no siempre es justa, que a veces nos toca sufrir más de la cuenta y que lo de la realización personal mejor se lo dejemos a Paulo Coelho. Porque sí, no hay mayor patraña que esa de “buscar la felicidad”, porque cuando caemos en la cuenta de que no va a llegar nunca, es cuando más infelices nos sentimos. Decía Risto Mejide: “Olvídate de la patraña esa de ser feliz, ya te puedes dar con un canto en los dientes si llegas a ser el único dueño de tus propias expectativas”. Y tiene más razón que un santo. Buscar la felicidad es un ejercicio muy sano, pero exigirla… eso, te lo aseguro, te va a traer más sufrimiento que alegría. Porque la vida nos pone continuamente a prueba y no entiende de intercambios. Crecer significa descubrir con dolor que los sueños no siempre se alcanzan siendo buena gente, esforzándote y dando lo mejor de ti. A veces, simplemente, no llegan. Y vale más que hagas caso a Risto y te sientas satisfecho si sabes manejar y gestionar aquello que la vida te pone delante.

Y cuidado, que la frase funciona igual si hablamos de lugares. Hay que amar también el sitio donde estás, porque es donde te vas a despertar cada mañana. Y es cierto que yo quiero con todas mis fuerzas estar a 3.000 kilómetros hacia el este, pero la cuestión es que estoy aquí, en esta isla donde se ruedan anuncios bucólicos de cerveza y adonde todo el mundo quiere venir a jubilarse. 

Pues habrá que aprovecharlo.

3 comentarios:

Unknown on 1 de agosto de 2012, 20:14 dijo...

Excelente artículo,Cristina.Das en la diana cuando afirmas que el problema radica en nuestra incapacidad para asumir la injusticia de la vida.Que la vida no es justa es una de las principales lecciones que los padres deberían enseñar a sus hijos,y que a mí,por desgracia,no me enseñaron y tuve que aprender por mí mismo,traumáticamente y a destiempo.

Por otra parte,como dice un amigo mío,"la felicidad no existe,solamente existen los buenos momentos".Por lo tanto,yo diría que la clave de eso que pretenciosamente llamamos "felicidad" reside en tratar de tener el mayor número posible de buenos momentos,y,sobre todo,apreciarlos y valorarlos al tiempo de vivirlos,y no a posteriori,al recordarlos(porque,como dijo Lord Byron,"el recuerdo del gozo ya no es gozo,pero el recuerdo del dolor todavía es dolor").

Un beso,y espero con avidez tu próximo artículo,

Ricardo.

siluetas on 4 de agosto de 2012, 12:55 dijo...

Hola Ricardo! Gràcies pel teu comentari...
Com has pogut arribar fins aquí? Te n'havia parlat, del blog?
Una abraçada!

Unknown on 5 de agosto de 2012, 20:33 dijo...

Hola, Cristina!

No,no m'havies parlat mai del teu blog.Si no recordo malament,vas fer un esment del blog fa uns mesos al teu compte de facebook o de twitter.Aleshores vaig cercar el blog i vaig llegir tots els articles que hi vaig trobar.Haig de reconèixer que he gaudit molt de la seva lectura.En línies generals,als teu articles he trobat molt de sentit del humor i molt de sentit comú.També m'ha agradat que no tinguis cap pèl a la llengua i diguis la teva sense por del que allò que dius pugui semblar al lector.Seria fantàstic que poguéssim comentar personalment els punts de vista que has reflectit al blog.

Una abraçada!

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